En realidad, entiendo algo de economía y pienso que los promedios son bastante engañosos. Una vez un profesor de Estadística me dijo: "Yo tengo 100 y tú no tienes nada; en promedio los dos tenemos cincuenta".Así de engañosa es la estadística, pero lamentablemente (o favorablemente, según se vea) se requiere de parámetros, números o cifras para decir un discurso oficialmente aceptado. Pero todo tiene su lado oscuro y Farid Matuk desde el Medio Oriente se encarga de mostrárnoslo a través de La República:
Con estos resultados estadísticos es posible concluir con certeza que la indigencia no se redujo en ninguna región, permaneció igual en 17 regiones, se incrementó en 8 regiones, y por consecuencia se incrementó en el Perú como un todo. Pero al mismo tiempo tenemos que la economía ha crecido a tasas espectaculares, pero frágiles como se evidencian en la crisis económica presente, y esta fragilidad no es nueva sino que ya se vivió en 1986 y 1994.Interesante reflexión. Como poquitos la reproducen, yo voy a ser parte de ese poquito.
La limitación de este tipo de crecimiento económico es que se basa en pequeños enclaves dentro de la economía, que si bien incrementan el promedio nacional, acentúan las desigualdades inherentes al modelo de crecimiento. Siendo estas desigualdades que al profundizarse se expresan como conflictos sociales de distinta índole y naturaleza, en la amazonía se traduce como un problema de propiedad de la tierra y del subsuelo (Bagua), en los andes se traduce como el daño ambiental de la explotación minera (La Oroya), en las ciudades se traduce como gobernabilidad (transportistas).
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